El diseño de los complejos está pensado para crear lugares de encuentro para los vecinos. Los centros comerciales a cielo abierto han crecido en Buenos Aires, ofreciendo espacios abiertos, comercios y gastronomía en entornos naturales. Los precios de los locales se ubican en torno a los US$ 85 mil.
Una nueva tendencia en espacios comerciales y de encuentro
En los últimos años, los centros comerciales a cielo abierto han experimentado un fuerte crecimiento en Buenos Aires y sus alrededores. Diseñados para ofrecer comodidad y contacto con la naturaleza, estos espacios han ganado popularidad tanto dentro como fuera de barrios cerrados, respondiendo a la demanda de los consumidores de lugares accesibles, cercanos y con una oferta variada.
Según Marcelo Chane, asesor de Nuevo Quilmes Plaza, la clave de estos centros es su diseño, que prioriza espacios amplios y accesibles, permitiendo a los clientes realizar compras de manera eficiente y sin el estrés de los shoppings tradicionales. En Pilar, Cardinal Shopping refleja esta nueva tendencia, ofreciendo una alternativa a los grandes centros comerciales en espacios abiertos y cercanos a las viviendas. Su CEO, Pablo Batalla, señala que la pandemia aceleró esta preferencia por entornos al aire libre, donde las personas pueden realizar compras, disfrutar de la gastronomía y participar en actividades recreativas sin alejarse demasiado de sus hogares.
Más allá de los comercios, estos centros han evolucionado para convertirse en verdaderos puntos de encuentro social. Incorporan áreas verdes, eventos culturales y espacios gastronómicos, creando una experiencia de compra más completa. Ejemplos como Remeros Plaza en Tigre y Office Garden en Hudson refuerzan esta tendencia con diseños innovadores que integran el entorno natural con la vida cotidiana.
Además, el crecimiento de estos complejos responde a un cambio en la manera en que las personas consumen y buscan experiencias de compra más placenteras y cómodas. En la Zona Sur, proyectos como Office Garden en Hudson combinan comercios y oficinas en un solo espacio, generando un ecosistema comercial más dinámico y atractivo para los residentes de la zona.
Los centros comerciales a cielo abierto han llegado para quedarse, ofreciendo una alternativa moderna y funcional que responde a las nuevas necesidades del consumidor. Con propuestas que van más allá del comercio, se consolidan como espacios sociales clave en distintos puntos de Buenos Aires.
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